24/03/2009

Gordon Brown subraya que la UE debe liderar la reforma de las instituciones financieras internacionales

El primer ministro británico afirma que la UE debe ejercer de líder para encontrar soluciones ante la crisis económica mundial. El discurso de Brown recibió una buena acogida entre los líderes de los grupos políticos, aunque algunos criticaron su falta de compromiso con el cambio climático y mostraron sus dudas de que la próxima cumbre del G-20 sea un "nuevo Bretton Woods".

En su discurso de introducción, el presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering, señaló que la próxima cumbre del G-20 "ofrece una oportunidad vital a los líderes, tanto del mundo industrializado como de las economías emergentes, de trabajar juntos en una agenda común por la estabilidad económica inmediata y la recuperación a largo plazo".

Además, declaró que "como presidente del G-20, Gordon Brown ha demostrado ser un líder activo en uno de los periodos más difíciles de nuestra historia más reciente". Añadió que "siempre he creído que es vital que el Reino Unido juegue un papel central en la Unión Europea" y celebró la "determinación" de Brown a tal fin.

Discurso de Gordon Brown

El primer ministro británico dejó claro ante el pleno del Parlamento Europeo que "hoy disfrutamos de una Europa de paz y unidad que ha demostrado ser uno de los grandes logros de toda la humanidad". Además, dijo sentirse orgulloso de poder decir que el Reino Unido es un país que no está aislado y se siente en el centro de Europa.

Brown dejó claro que Europa está en una posición privilegiada para afrontar los retos de la globalización, puesto que ha conseguido formar el "mercado único más grande del mundo, así como el marco de protección climática más ambicioso y el programa de ayudas más amplio". También recalcó la protección social "única" que existe en la UE.

Sin embargo, subrayó que "nuestra experiencia como Unión Europea nos dice que la libertad, el progreso económico y la justicia social tienen que progresar juntos".

Globalización

"Seamos honestos con nosotros mismos: nuestro sistema económico global ha avanzado por caminos contrarios a los valores que apoyamos ", destacó Gordon Brown, y añadió que "de la misma forma que la globalización ha cruzado fronteras nacionales, también ha cruzado fronteras morales".

A continuación propuso que Europa tome partido para reemplazar el "consenso de Washington" por "un nuevo consenso acorde con nuestros tiempos". El primer ministro rechazó el proteccionismo y sugirió modificar los sistemas bancarios, cooperar para establecer mínimos globales de regulación financiera e inyectar recursos en la economía mundial.

Pobreza

El primer ministro británico pidió poner coto a los paraísos fiscales y dijo que cualquier estímulo a la economía "puede ser el doble de efectivo si es adoptado por todos los países". También declaró que los países de Europa oriental y central, que están pasando por momentos duros debido a la huida de capital, no serán abandonados: "no nos alejaremos de vosotros ahora que nos necesitáis", puntualizó.

Brown destacó la necesidad de mantener la ayuda a los países más pobres y recordó que medio millón de niños más están muriendo a causa de la crisis mundial.

También se refirió a la importancia de reforzar la cooperación entre la UE y Estados Unidos en todos los frentes para promover la creación de puestos de trabajo y el comercio y juntos "poder afrontar uno de los grandes retos de nuestros tiempos".