Sarkozy en la Eurocámara: "sólo con grandes proyectos podremos superar los egoísmos nacionales"
El Presidente de turno del Consejo, Nicolas Sarkozy, evaluó hoy ante el PE el trabajo realizado por la UE bajo su mandato. Durante su discurso, Sarkozy subrayó que la UE debe afrontar proyectos "muy ambiciosos" para superar los "egoísmos nacionales".
Nicolas Sarkozy aseguró que la UE debe centrarse en afrontar proyectos "muy ambiciosos" ya que son los únicos capaces de generar la superación de los "egoísmos nacionales".
"Europa tiene que seguir siendo ambiciosa porque hay que resolver los problemas lo antes posible, evitando así que se congelen y posterguen su resoluciones. Para eso se necesita valentía y mucho voluntarismo. Europa es para ahora, no para pasado mañana", declaró Sarkozy.
El presidente francés se mostró "encantado" de su cargo como Presidente de turno del Consejo durante los últimos seis meses, una etapa que le ha hecho más "tolerante y abierto de miras", y le ha hecho entender que "Europa fue la idea más bonita del siglo XX".
Sarkozy se ha esforzado durante su mandato por que "Europa cambie" y, a su juicio, lo ha conseguido, por lo que se mostró convencido de que si todos los Jefes de Estado de los países miembros desempeñaran este papel, Europa "ganaría mucho", ya que se evidenciaría que "los problemas no pueden ser resueltos sin los vecinos".
Durante los últimos seis meses, el presidente galo ha tenido que enfrentar la crisis de Georgia, la crisis financiera internacional, el "no" de Irlanda, la negociación del paquete de cambio climático y la fundación de la Unión Euromediterránea.
A la hora de afrontar estos problemas, Sarkozy ha tratado de velar por una Europa unida, que "piense por sí misma", que tenga convicciones, que ofrezca respuestas, que "no se contente con seguir al resto", que no acepte "el consenso basado en escurrir el bulto" y espere "que todo se vaya resolviendo por sí solo", porque cuanto más se espera "más se enquistan los problemas", explicó.
El presidente del PE, Hans-Gert Pöttering, reconoció que el presidente Sarkozy "se hizo cargo de la presidencia del Consejo en un momento en el que se necesitaba acción y negociaciones; y afrontó los desafíos de Georgia, la crisis económica y financiera, así como otros problemas".
Georgia
Sarkozy reconoció estar "muy agradecido a toda la UE porque cerró filas y se mantuvo unida, algo que no es fácil si miramos nuestra historia, en la que durante décadas y décadas una Europa humillada y mártir ha estado tras el telón de acero, sin embargo la UE no se fragmentó y el 8 de agosto las fuerzas rusas estaban a 40 kilómetros de Tiflis", comentó.
Crisis financiera
Otro de los retos que la Presidencia francesa tuvo que afrontar fue la crisis financiera, que comenzó con la quiebra del banco estadounidense 'Lehman Brothers', un hecho "gravísimo", que ha derivado en la crisis "única y desconocida" en la que nos encontramos sumergidos en estos momentos y que ya se ha trasladado a la economía real", recalcó.
La UE afrontó esta situación "unida" con un plan de recuperación del sector bancario que luego copió Estados Unidos con el 'Tercer Plan Polson', aunque no se ha podido impedir que la crisis haya llevado a algunos Estados Miembros a lanzar medidas de manera unilateral.
"Si las instituciones europeas no hubiéramos asumidos nuestras responsabilidades nos hubiéramos enfrentado al colapso de algunos Estados miembros y a la destrucción del sistema bancario", advirtió al presidente francés.
Las instituciones europeas han conseguido una política común para hacer frente a esta situación y han solicitado "un capitalismo de otro talante, sin especulación y más ético". Este debate "no ha sido sencillo", principalmente porque la situación económica no ha sido la misma en los 27 Estados miembros.
"Ha habido dudas, titubeos y malentendidos porque no es fácil ofrecer la misma política en el mismo momento, más aún cuando algunos países están a punto de tener elecciones, lo que puede dificultar el acuerdo", señaló Sarkozy.
Unión Euromediterránea
Para Sarkozy, la Unión Euromediterránea, lejos de debilitar a la UE, la "refuerza", y es que si los europeos "no luchan por la paz en Oriente Medio, no lo va a hacer nadie", aseguró Sarkozy.
"Tenemos que ser nosotros quienes desempeñemos eses papel y evitar el enfrentamiento. Buscamos el diálogo constante entre Europa y los países mediterráneos. Necesitamos una paz equilibrada entre israelíes y palestinos, porque los primeros tienen derecho a la seguridad y los segundos a un Estado", consideró.
Paquete contra el cambio climático
El presidente francés se mostró contento porque el acuerdo alcanzado cumple el calendario previamente fijado y respeta los objetivos del triple 20 para 2020, a pesar de la "aguerrida" batalla que se ha desarrollado.
Todos los países miembros han tenido que aceptar sus responsabilidades, sobre todo cuando el presidente electo de Estados Unidos dice que hay que fijar unos nuevos límites de sostenibilidad medioambiental, y de cara a los países en desarrollo, explicó el presidente francés.
"Si no hubiéramos apoyado el paquete de la Comisión, cómo esperar que India, China o Brasil nos escuchen en el futuro, ellos tienen que tener en cuenta que se puede respetar el medio ambiente", resaltó.
"Quise que el voluntarismo en materia medioambiental no se hiciera en detrimento de una política social, y que esto conllevara la protesta de los nuevos Estados miembros. Imagínense cuál hubiera sido la credibilidad de ese acuerdo si no hubiera tenido el apoyo de todos los países. También ha sido muy útil que el PE, de manera determinante, quisiera llegar a un acuerdo, ya que ha servido de acicate para los jefes de gobierno que no querían alcanzarlo", resaltó.
Tratado de Lisboa
El presidente galo hizo un llamamiento a encontrarse "con el otro" y alcanzar así una vía para "superar las dificultades" del 'no' irlandés, ya que la UE necesita instituciones fuertes y éstas solo serán posibles si los irlandeses votan de nuevo el Tratado.
"Cuando ganó el 'no' fui a Irlanda, y recibí críticas por decir que la única manera de salir del atolladero era convocar un nuevo referéndum, como si no fuera respetuoso pedir de nuevo la opinión del pueblo", indicó Sarkozy.
"No podemos resolver un problema creando otros 26 problemas. Cuando se produzca una nueva ampliación de la UE con Croacia, necesitaremos en ese momento un nuevo Tratado para adaptarnos, por lo que hemos propuesto que entonces se añada al Acta de Admisión, el protocolo irlandés y el número de diputados, ya que las elecciones se harán de acuerdo al tratado de Niza", destacó.
Sarkozy agradeció a la Eurocámara y sus miembros lo "fácil, agradable e útil" que ha sido el trabajo con los eurodiputados "independientemente de su ideología política" y durante los últimos seis meses.
"Si no intentamos entender los problemas de los Estados miembros, esto no se llamaría ideal europeo sino integrismo", concluyó.





