EL Parlamento Europeo exige más información sobre los escáneres que "desnudan" a los pasajeros
El Parlamento Europeo aprobó hoy una resolución sobre el uso de escáneres corporales como medida de seguridad en los aeropuertos. El texto insta a la Comisión a recabar más información antes de decidir si se aprueba o no el uso de estas máquinas que permiten ver desnudas a las personas. Además, pide evaluar el impacto de esta medida sobre la dignidad de los ciudadanos, consultando a la Agencia Europea de los Derechos Fundamentales y al Supervisor Europeo de Protección de Datos.
Los diputados, que aprobaron la resolución con 361 votos a favor, 16 en contra y 181 abstenciones, consideran que los escáneres corporales "pueden ser una de las respuestas técnicas para mantener un alto nivel de seguridad en los aeropuertos europeos". Además, subrayan que, de cara a la utilización de estos escáneres, es esencial "disponer de un marco europeo para garantizar los derechos de los pasajeros europeos y evitar que cada aeropuerto aplique reglamentaciones diferentes" (enmienda 2).
En esta misma línea, los eurodiputados reclaman un conocimiento exhaustivo de los riesgos que puede acarrear para la salud y la dignidad esta medida, y también un análisis sobre como evitar los abusos, en qué situaciones se haría uso de los escáneres, si este uso sería voluntario y el tratamiento de las imágenes resultantes.
Antes del voto, el pleno se pronunció en contra de una propuesta del PPE-DE para aplazar el voto de la resolución hasta noviembre. Los populares alegaron que el próximo mes la Eurocámara dispondrá de más información al respecto.
Los escáneres corporales lograrían, gracias a una tecnología de "onda milimétrica", una imagen definida del cuerpo humano por debajo de la ropa, lo que sería útil para visualizar armas y otros objetos, pero supondría también una imagen al desnudo de la persona, con todos los detalles, incluidos los órganos genitales.
La medida del uso de escáneres estaba incluida en una propuesta de la Comisión para mejorar la seguridad aérea. La Comisión ha transmitido esta propuesta al Parlamento Europeo a través del procedimiento de comitología, un formato que permite que la medida sea aceptada o rechazada por 11 diputados de la comisión parlamentaria de Transportes, algo que fue duramente criticado por los eurodiputados, ya que se trata de un tema de gran envergadura y se debería estudiar su legitimidad y las garantías exigibles.
Debate
En el debate celebrado el martes por la tarde participaron cinco diputados españoles:
Luis DE GRANDES (PPE-DE) declaró que la medida le parecía "absolutamente inadecuada", aunque se dijese que sería voluntaria. Acepta que pueda ser útil a veces para complementar otros controles pero opina que nunca debe sustituir a otras formas de control razonables y aceptadas por todos. Además, criticó duramente la iniciativa de aprobar la medida por comitología y recordó el malestar de la cámara por el tema del control de líquidos en los aeropuertos, para ilustrar lo necesario de evaluar el impacto de dicha medida.
Ignasi GUARDANS CAMBÓ (ALDE) criticó también que se quisiera aprobar una medida así por comitología y explicó que no se estaba cuestionando sólo qué máquina es más eficaz para los controles de seguridad, si no, sobre todo, cómo garantizar los derechos fundamentales. Considera inaceptable tomar una decisión sin analizar cuidadosamente el impacto de su implantación, y detallar un cuadro jurídico que asegure el respeto de los ciudadanos y de sus imágenes.
Willy MEYER (GUE/NGL) criticó también la opacidad en materia de seguridad aérea. Repitió que era necesario contar con la cámara para decisiones de tal calibre, pero también con la sociedad, porque lo que se plantea puede cruzar la frontera entre la seguridad y el derecho a la intimidad, a la protección de datos y a la dignidad. Exigió un amplio debate público antes de aprobar las medidas.
Javier MORENO (PSE) insistió en la necesidad de transparencia pues el tema de los escáneres "afecta directamente a la seguridad e intimidad de los ciudadanos", y recordó que se debía evitar la opacidad con la que se habían impuesto las últimas medidas de seguridad aérea, de lo contrario se podría cuestionar la legitimidad y el control democráticos. Además, señaló que era muy importante poder asegurar el adecuado control de las imágenes resultantes y su inmediata supresión.
Inés AYALA (PSE) declaró que en ciertos momentos los escáneres corporales podrían paliar una mayor discrecionalidad de los cacheos corporales, pero que son necesarias todo tipo de cautelas. "Deben ser absolutamente inocuos para la salud, que no agredan a la intimidad o a la privacidad de las personas, que éstas no se vean humilladas y que los datos y las imágenes estén sujetos a protección de datos".





