miércoles 25 de marzo de 2009

El Parlamento Europeo pide apoyo financiero para el sector del automóvil

La Eurocámara ha aprobado una resolución común sobre el futuro de la industria del automóvil y los efectos de la crisis sobre este mercado. El texto reclama que se acelere, simplifique y aumente el apoyo financiero a este sector, que se reduzcan los trámites para solicitar créditos y que se ayude a las PYME que dependen de este mercado.

La resolución común, presentada por eurodiputados del PPE-DE, PSE, ALDE y UEN, fue adoptada por 413 votos a favor, 44 en contra y 29 abstenciones. En el texto, la Eurocámara pide que el Consejo y la Comisión "aceleren, simplifiquen y aumenten el apoyo financiero destinado al sector del automóvil, en especial por medio del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y la autorización de garantías estatales para préstamos con bajos tipos de interés".

También les insta a que soliciten una simplificación de los trámites administrativos para solicitar créditos y afirma que "el apoyo financiero, en especial mediante préstamos, debería contribuir a estimular la demanda de vehículos nuevos, en beneficio del crecimiento económico, del medio ambiente y de la seguridad vial" (párrafo 6).

También "insiste" en que el BEI "debe prestar suficiente atención" a las pequeñas y medianas empresas (PYME) que son dependientes del sector del automóvil, para garantizar que mantengan  "su acceso al crédito". Por ello, también reclama a los Estados miembros que aumenten la capacidad de este banco para conceder préstamos, de forma que "pueda adaptarse a las necesidades financieras a medio plazo de la industria del automóvil" (párrafo 7).

La resolución afirma que "todas las medidas financieras o fiscales, incluidas las relativas al desguace, deben apoyar y acelerar la necesaria transformación tecnológica del sector, especialmente en lo que se refiere a la eficiencia energética de los motores y a la reducción de las emisiones" (párrafo 8).

Reconversión "socialmente responsable" de la industria automovilística

En el texto, los eurodiputados destacan que estas medidas deberían "contribuir a afrontar la fase de reestructuración y reconversión a que enfrentan la industria del automóvil y la cadena de proveedores", como consecuencia de un entorno empresarial muy competitivo. Por ello, solicitan a la industria que realice estos "ajustes de una manera socialmente responsable, en estrecha cooperación con los sindicatos", y en el marco de una "estrategia económica coherente" (párrafo 9).

Asimismo, reclaman a la Comisión que elabore orientaciones para adoptar un enfoque coordinado para la renovación de la flota de vehículos, "que tengan efectos positivos y a corto plazo sobre la demanda de nuevos automóviles por los consumidores" y que den "un nuevo impulso al mercado del alquiler de automóviles" (párrafo 13). También piden que se utilicen fondos europeos para fomentar los programas de formación y readaptación de los trabajadores de este sector, y destaca la importancia de realizar "inversiones constantes" en programas de I+D en esta industria (párrafos 11 y 12).

Los eurodiputados enfatizan la necesidad de mantener diálogos con terceros países, especialmente con socios comerciales como Estados Unidos y Asia, "con el fin de garantizar condiciones uniformes en el plano internacional, absteniéndose de adoptar medidas proteccionistas y discriminatorias en el mercado mundial del automóvil" (párrafo 14). Por otro lado, muestran su satisfacción con el proceso CARS 21, que define una política industrial europea a largo plazo (16).

Además, aceptaron una enmienda en la que el Parlamento Europeo "acoge favorablemente los esfuerzos" de la Comisión para "dar una respuesta política eficaz a las dificultades de General Motors Europe" y "la búsqueda de una solución equitativa y justa al problema de los derechos de propiedad intelectual" (párrafo 5).

Empleo para el 6% de trabajadores europeos

Además, la Eurocámara "observa con creciente inquietud que algunas de las medidas a corto plazo adoptadas a escala nacional por los Estados miembros podrían distorsionar la competencia en el mercado interior y dañar la competitividad", por lo que recalca la importancia de que la UE actúe de forma coordinada en este ámbito (párrafos 2 y 3). Asimismo, señala que esta industria es "fundamental para la economía de la UE" y recuerda que "emplea directa e indirectamente a 12 millones de trabajadores, lo que representa el 6% de la población activa de la Unión Europea".

Sin embargo, los efectos de la crisis económica "afectan especialmente" a la industria europea del automóvil y a su cadena de proveedores". En 2009 "se registrará un importante descenso adicional en la demanda de automóviles, con la consiguiente reducción de la producción" y del empleo (considerandos C-I).