20/04/2010

La parálisis del transporte aéreo en Europa, a debate en la Eurocámara

Los eurodiputados han debatido hoy la parálisis del tráfico aéreo causada por una nube de ceniza volcánica procedente de Islandia. El grupo PPE ha subrayado las repercusiones económicas de esta crisis y ha propuesto cubrir los costes derivados de la legislación comunitaria sobre transporte aéreo con el presupuesto de la UE. Por su parte, los socialistas, liberales y verdes propusieron un sistema ferroviario europeo como alternativa al transporte aéreo.

©European Parliament/Pietro Naj-Oleari 
©European Parliament/Pietro Naj-Oleari

El secretario de Estado para la Unión Europea, Diego López Garrido, habló en nombre del Consejo y dijo que "estamos ante una crisis inesperada que no tiene precedentes". Además, reconoció que se trata de un tema en el que la UE no tiene muchas competencias y, a pesar de ello, debe actuar. López Garrido explicó que "esta situación desborda a los países" y es necesaria "una reacción precisa y adecuada a una crisis que es mucho más duradera de lo esperado".

El Secretario de Estado expuso la decisión aprobada ayer por unanimidad por los ministros de Transporte de la UE, que divide el espacio aéreo afectado en tres zonas: la primera, con una mayor densidad de cenizas, donde habrá una restricción absoluta de los vuelos. La segunda, libre de cenizas, en la que se podrán operar vuelos con total libertad y una tercera, baja en cenizas, donde se permitiría volar en función de los datos que envíe Eurocontrol y las decisiones de las autoridades aeroportuarias de los países afectados.

"La seguridad es la prioridad, no caben compromisos al respecto", subrayó López Garrido, y agregó que "los países deben hacer todo lo posible por poner a disposición de los ciudadanos medios de transporte alternativos". También anunció que la semana próxima estará disponible un informe sobre las repercusiones económicas de la parálisis aérea.

El comisario de Transportes, Siim Kallas, recordó que hay 84.000 vuelos cancelados en toda Europa. Destacó dos cuestiones básicas: la seguridad y el respeto de los derechos de los pasajeros. "No se puede poner en jaque la seguridad porque es nuestra preocupación fundamental", destacó, y añadió que "hay que garantizar que se cumplen los derechos de los pasajeros", aunque precisó que "esto está en manos de los Estados miembros".

Kallas dejó claro que "no se puede decir que el modelo europeo haya fracasado". Al contrario, "ha funcionado extraordinariamente" y "ha demostrado que el planteamiento puramente nacional se ha quedado obsoleto", concluyó.

Durante su intervención, la diputada holandesa Corien Wortmann-Kool (PPE) subrayó que la prioridad debe ser la seguridad. No obstante, señaló que "cerrar el primer día todo el espacio aéreo fue una decisión rápida", que se adoptó sin una valoración precisa de la situación real. "Los vuelos experimentales demostraron que era posible volar basándose en la realidad", añadió.

La europarlamentaria también habló de la necesidad de "tomar medidas estructurales" y "valorar los costes de asistencia prestados a los pasajeros atrapados". "¿Cuáles son las indemnizaciones que hay que plantear? Hay que poner las cifras encima de la mesa", concluyó. Propuso cubrir con el presupuesto de la UE los costes derivados de la aplicación de la legislación comunitaria sobre transporte aéreo.

Respecto a la propuesta del comisario de Competencia, Joaquín Almunia, Wortmann-Kool mostró sus reservas. "Mucho ojo con las ayudas estatales, no podemos permitir que algunos Estados aprovechen para dar estas ayudas a sus compañías nacionales", declaró.

El eurodiputado socialista alemán, Martin Shulz, quiso destacar la dimensión humana de la crisis aérea que está viviendo Europa. Recordó que hay "más de 10.000 personas perdidas en algún lugar del mundo intentando volver a sus casas".

Shulz subrayó la necesidad de crear una red ferroviaria europea, ya que la situación actual ha demostrado la incapacidad de las redes ferroviarias de sucumbir el déficit de transporte aéreo. Además, recalcó que los aviones no sólo transportan personas, sino que también son esenciales para muchos negocios y por tanto afectan de una manera directa a la economía.  Es por este motivo que el diputado alemán solicita a la Comisión que sea flexible a la hora de otorgar ayudas a las compañías aéreas.

La parlamentaria alemana Gesine Meissner, del grupo ALDE, subrayó la necesidad de establecer "un cielo único europeo", y lamentó que, tras 20 años de debate, aún no sea posible "comprar un único billete para ir del norte al sur de Europa". Según Meissner, con un cielo único europeo, no se habría evitado la erupción del volcán, pero "la reacción hubiera sido mejor".  Tras declarar que para muchos ciudadanos "la respuesta de Europa ha sido insatisfactoria", la diputada afirmó que había que haber partido de "datos exactos y no de estadísticas".

Meissner reclamó un análisis exhaustivo de la respuesta de esta crisis y nuevos esfuerzos para "seguir manteniendo, defendiendo y reforzando la movilidad en la Unión Europea".

El diputado alemán de los Verdes, Michael Cramer, se centró en la seguridad y la necesidad de que el espacio aéreo permanezca cerrado hasta que esto sea una garantía.  Insistió en que los políticos no pueden, ni deben, ceder a las presiones de las compañías aéreas y que tampoco se puede traspasar la responsabilidad a los pilotos.

Cramer recalcó la necesidad de replantear el futuro del transporte europeo.  Este futuro, según el parlamentario, pasa por "una recuperación del sistema ferroviario".  Señaló que el tren es el medio de transporte más seguro y con mayores garantías de movilidad.

El holandés Peter Van Dalen, de los Conservadores y Reformistas, abogó por "encontrar un equilibrio justo entre seguridad y economía", y afirmó que la UE no debe ser demasiado rígida a la hora de prohibir los vuelos. "Progresivamente se van a ir reanudando los vuelos; esta es una actitud responsable porque las pruebas han demostrado que sí se puede volar", declaró. No obstante, "hay que estudiar el nivel de concentración de polvo volcánico", reconoció.

El eurodiputado alemán Lothar Bisky (GUE/NGL) centró su intervención en las ayudas estatales a las aerolíneas para hacer frente a esta crisis y los efectos sobre el empleo.  Dijo que es muy importante la creación de un acuerdo vinculante con las compañías aéreas que reciban estas ayudas de tal manera que no puedan recortar personal y reducir salarios. Insistió en que el "el control del tráfico aéreo tiene que luchar contra el dumping social". Bisky también dijo que "sería poco responsable dejar la decisión de volar o no en manos de los pilotos".

"Hemos necesitado cuatro días para tomar una decisión resolutiva", declaró el diputado italiano Francesco Enrico Speroni, de Europa de la Libertad y de la Democracia. En su opinión, la gestión de la crisis aérea se ha realizado con "ineficacia y retrasos". "Hemos garantizado la seguridad a los pasajeros, pero creo que hemos llegado demasiado tarde", dijo.

De cara al futuro, Speroni afirmó que habrá que "tener en cuenta las exigencias en materia de seguridad, pero sin que ello suponga un bloqueo indiscriminado de vuelos".

 

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