Eliseo Oliveras

Corresponsal de 'El Periódico de Catalunya'

Corresponsal en Bruselas desde 1996, Eliseo Oliveras (Figueras, 1958) es el periodista catalán más veterano en la capital europea y gran conocedor del Parlamento Europeo, del cual ha asistido a más de un centenar de sesiones plenarias. Su trayectoria le ha hecho merecedor del Premio de Periodismo "Salvador de Madariaga" en el 2003. Desde sus artículos en El Periódico, su blog "Crónica europea" en la versión online del mismo diario y su fotoblog en Altaïr nos acerca al día a día de la Unión Europea, la sociedad belga y diversos puntos de la política internacional.

¿Qué te llevó a marcharte de corresponsal en Bruselas?

El deseo de seguir en directo y en primera línea el fascinante proyecto de construcción política de Europa.

A lo largo de tu carrera cubriendo la actualidad europea has sido testigo de numerosos acontecimientos históricos. ¿Cuál de ellos destacarías por encima de todos?

Es muy difícil señalar un solo acontecimiento. ¡Ha habido tantos momentos clave! Mencionaría el trascendental proceso de creación del euro en el momento culminante del inicio de la distribución de los billetes y monedas en la madrugada del 1 de enero del 2002, porque es el hecho que quizás ha cambiado más la vida de los ciudadanos europeos y ha transformado Europa como no había pasado desde el Tratado de Roma. Gracias al euro, Europa puede afrontar la actual crisis financiera con serenidad. Sin el euro sería una catástrofe: los tipos de interés serían dos, tres o cuatro veces más altos y la cifra de parados crecería de forma brutal. Otros procesos fascinantes han sido la ampliación de la UE hacia el Este, la elaboración del proyecto de Constitución europea, la firma del acuerdo de paz entre la OTAN y Rusia, la guerra de Kosovo y la transformación de los Balcanes...

Has estado siguiendo todas las sesiones plenarias del Parlamento Europeo durante más de una década. ¿Cómo ves hoy esta institución?

Es una institución más madura, con más poder y más consciente de su poder y sus responsabilidades. Incluso en las áreas en las que sus competencias son limitadas actúa como conciencia de Europa y hace sentir la voz de los ciudadanos. Muchas cosas habrían quedado tapadas si no hubiera sido por el Parlamento Europeo, como los vuelos y los secuestros de la CIA, la red de espionaje "Echelon" o el asunto de las vacas locas, por citar unos pocos ejemplos.

¿Cuáles son tu principal elogio y tu principal crítica a la actual UE?

La UE es el proyecto político más importante e innovador de la historia humana, que ha dado a Europa el período continuado más largo de paz y prosperidad que han conocido sus Estados miembros. La principal crítica es la falta de iniciativa, de coraje político y de visión a largo plazo de los actuales líderes de las instituciones europeas y de los Estados miembros, que está dejando arrinconado el proyecto de integración política. Con la crisis, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha sabido tomar la iniciativa política para hacer frente a la situación, pero queda mucho por hacer.

Desde que Cataluña participó en sus primeras elecciones europeas, en 1987, la participación ha ido cayendo en estos comicios hasta situarse alrededor del 40% en el 2004. ¿Descontento, mala información, incomprensión, falta de compromiso?

Todo. El ciudadano siente muy lejanas las instituciones europeas, los dirigentes políticos no promueven el proyecto europeo y lo convierten en el responsable de medidas impopulares, las propias instituciones europeas también contribuyen con iniciativas muy cuestionables -como, por ejemplo, el intento de la Comisión Europea de autorizar los escáneres que desnudan al viajero en los aeropuertos o la aprobación de directivas ultraliberales y con su pasividad y la falta de iniciativa otras veces.

En tu fotoblog recoges una serie de imágenes del Zinneke Parade, desfile popular que se celebra en Bruselas y que es un símbolo de la diversidad cultural de la capital europea. El espíritu de heterogeneidad y convivencia del Zinneke es desigual en todo el territorio de la Unión. ¿Estamos unidos en la diversidad?

Creo que las poblaciones de los diferentes países, los ciudadanos, están más unidos de lo que parece. Mucha de esta desunión es a causa de los gobiernos nacionales o de la actitud de algunos dirigentes en particular. Sin embargo, el reconocimiento de la diversidad cultural no tiene en absoluto que llevarnos a claudicar en la defensa de los valores esenciales europeos en lo que se refiere a libertades, democracia, tolerancia y respeto escrupuloso de los derechos fundamentales. No se puede permitir que, en nombre de tradiciones culturales diferentes, se acepte que dentro de la UE algunos colectivos pisoteen los valores europeos, las libertades individuales o de igualdad de las mujeres.

Aparte de la UE, también eres experto en el mundo árabe. ¿Cuál tendría que ser el papel de la UE en este ámbito?

La UE tiene que mantener un diálogo intercultural y la cooperación política, promover la democracia y el respeto de los derechos humanos, fomentar el desarrollo económico y social y ejercer un liderazgo en la resolución pacífica de los conflictos.

¿Cómo ves las dificultades de gobernabilidad por las que atraviesa Bélgica?

Bélgica es un país fracturado desde hace muchos años, que se encamina hacia su descomposición. Flandes, la región más poblada, rica y dinámica, se ha transformado en una nación con voluntad de convertirse en Estado y con una agenda política y económica propia. La antiguamente dominante comunidad francófona está poco cohesionada, empobrecida económicamente y se aferra a la unidad de Bélgica porque no tiene nada más. Ahora han empezado unas negociaciones para transformar el actual Estado federal en un Estado confederal, en un nuevo paso hacia la descomposición del país. No creo que haya base para un acuerdo entre flamencos y francófonos, porque no hay base para llegar a un acuerdo sobre Bruselas y su entorno que pueda ser aceptado por los dos lados. De momento, la crisis financiera ha hecho pasar a segundo plan la cuestión de la división del país, pero cuando se acerquen las elecciones regionales en junio del 2009 la crisis política volverá a resurgir.

¿Qué es aquello que echas más de menos de Cataluña en Bruselas?

El Sol y el mar azul.