Judit Mascó

Modelo

Inició su carrera como modelo en el campo de la publicidad, con tan sólo trece años, promocionando una marca de helados y una década después se convirtió en la imagen de Barcelona en los Juegos Olímpicos de 1992, lo que la hizo conocida por todo el mundo. Judit Mascó (Barcelona, 1969), madre de cuatro niñas, ha desfilado por las pasarelas de Europa y de otros muchos países, ha participado en diversas campañas publicitarias y últimamente la hemos podido ver a diversos trabajos en televisión, como presentadora de las dos primeras ediciones de 'Supermodelo', en Cuatro, y del concurso 'Los 25', en Televisión de Cataluña.

El Parlamento Europeo ha reclamado últimamente que se actúe contra los estereotipos sexistas en los medios de comunicación. ¿Hasta qué punto influye la publicidad en las desigualdades de género?

Los modelos publicitarios actuales tienen que tener unos límites. Que la desigualdad entre hombres y mujeres forma parte de nuestra realidad cotidiana es un hecho indiscutible. Se tiene que saber antes de todo cuáles son los estereotipos de género que propone la publicidad y cuáles pueden estar relacionados con actitudes negativas y de violencia de género. La publicidad puede influir en la sociedad excluyendo o malinterpretando la realidad.

En el Estado español se premia aquellos anuncios que mejor rompan con los estereotipos sexistas y que den una imagen positiva o valorada de las mujeres. ¿Sería positivo extender este ejemplo por toda Europa?

Uno de los objetivos del Plan de Desarrollo del Milenio de la ONU es promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer. Por lo tanto, no sólo tiene que ser positivo para el Estado Español, sino para el resto del mundo.

Más de 5 millones de niños son obesos y 22 millones tienen sobrepeso en la UE. El Parlamento Europeo ha aprobado recientemente un informe que propone medidas para mejorar los hábitos alimenticios y fomentar la actividad física de los europeos. Entre éstas, la Eurocámara rechaza la venta en las escuelas de productos con alto contenido en grasas, sal o azúcar. ¿Lo considera pertinente?

¡Y tanto! De hecho, como madre miembro de la vocalía de alimentación de la escuela pública donde van mis hijas estamos encima de ello. En las escuelas no se tendrían que vender productos que fomenten la obesidad. Me parece muy bien que se facilite el deporte en las escuelas, aunque pido más apoyo para el deporte femenino.

Amnistía Internacional publicó en el 2004 el informe 'Con la violencia hacia las mujeres no se juega', que señala que la mayoría de los videojuegos constituyen "un elemento más en la recreación de los estereotipos discriminatorios contra las mujeres". Sobre quién recae la responsabilidad: ¿industria de los videojuegos o los padres?

Me he quedado de piedra cuando he leído en el informe de Amnistía Internacional acerca del contenido sexista y violento de muchos videojuegos. Parece ser que torturar, violar y matar prostitutas son conductas habituales en los videojuegos que se prevé que sean éxitos de ventas esta Navidad. Es indiscutible que esto atenta a los derechos de las mujeres y que jugar con violencia incita más violencia. Pienso que se tiene que prestar especial atención a esta industria, como nuevo escenario de determinadas conductas y con un lenguaje propio. Y es evidente que las dos partes tienen que ser responsables: tanto los padres como la propia industria.

Con el fin de fomentar una mayor conciliación de la vida laboral y personal, el Parlamento Europeo ha pedido recientemente que los 27 Estados miembros de la Unión Europea ofrezcan servicios de guardería como mínimo al 90% de los niños y niñas desde su nacimiento hasta la escolaridad obligatoria. ¿Cómo le resulta la conciliación de la vida laboral y familiar?

Con la maternidad, gestionar el tiempo no resulta nada fácil. Mis hijas son ahora mi prioridad, pero lucho cada día por encontrar tiempo para mí y para mi relación de pareja, que no se puede olvidar nunca. Mi trabajo me gusta mucho y me siento realizada haciéndolo.

El tiempo es como un rompecabezas, hay lugar para muchas piezas, sólo hace falta encajarlas bien y no querer colocar más piezas de las que caben. He descubierto que, con un poco de organización, se puede llegar a todo. Pero, en todo caso, los servicios de guardería me parecen básicos para una mejor conciliación.

¿Qué le parece la iniciativa del gobierno español sobre la unificación de tallas entorno a los patrones cilindro, diábolo, campana?

He oído hablar de ello, pero no me parece demasiado acertada o, cuando menos, demasiado popular. ¿A quién le gusta definirse como mujer-talla (o modelo) campana, cilindro, diábolo...? Se tendría que poder regular con las marcas y con los diseñadores que los patrones fueran más realistas. ¡No todos somos iguales! Recuerdo una gran marca comercial inglesa, que por cierto desapareció de nuestro país, que tenía ropa de muchas tallas, con combinaciones de patrones según la altura, la longitud de las piernas, la anchura, la espalda, la cintura, el pecho, etc. para todo tipo de mujeres. Y no sólo hablo de mujeres con problemas de exceso de peso, sino de gente delgada pero sin cintura, muy altas, o muy bajas... En fin, me parece difícil clasificar a todo el mundo en tres categorías.

¿Dónde se encuentra la frontera para que la promoción de una imagen del cuerpo ideal no llegue a repercutir negativamente en la autoestima de hombres y mujeres?

Por el trabajo que hago, yo entiendo que la belleza siempre se ha identificado como símbolo positivo de salud y de bienestar. Ha sido así a lo largo de los tiempos y no veo por qué ahora tendría que cambiar. Belleza es alguna cosa bonita de admirar. Pero para mí, la belleza no siempre es perfección. Creo que a menudo se tiene un concepto de la belleza equivocado. La auténtica belleza tendría que ser un conjunto de características y valores que definan a una persona y que nos gusten.

Pero también es cierto que, por las circunstancias actuales en que vivimos, en una sociedad pobre en valores y sin muchos referentes, la belleza y aquello estéticamente bonito e ideal nos atrae de manera tal que marca negativamente nuestras vidas, hasta el extremo de repercutir en nuestra autoestima. Vivimos con tantas prisas que sólo vemos aquello que nos entra por los ojos a primera vista. Nos quedamos con el exterior por falta de tiempo y de interés. Pero después a todos nos gusta estar cerca de una buena persona, escucharla, aprender de ella, tenerla como compañero o compañera... Es absurdo pensar que la imagen exterior está por encima de aptitudes, motivaciones, sentimientos o vivencias y no tendría que repercutir negativamente en la autoestima.

Los complejos no nos ayudan en nada. Mostrándonos tal como somos, con nuestra propia personalidad, seremos más fieles a nosotros mismos. Tendríamos que aprender a gustarnos y a amarnos.

En general, hay un gran desconocimiento sobre la UE. ¿Como profesional de la televisión, cree que este medio tendría que dedicar más espacio a explicar y promover Europa, no tanto desde los informativos, sino desde los programas de entretenimiento?

Sí, eso es una gran idea, ya que la televisión es un medio muy potente que llega a mucha gente.

En junio de 2009 se celebran elecciones al Parlamento Europeo. ¿Cree que es importante votar?

Sí. De la misma manera que vamos a votar motivados por la idea de poder decidir el gobierno que queremos que nos gobierne, las elecciones al Parlamento Europeo también son importantes para mantener una Unión Europea fuerte. A veces nos parece que la UE nos cae lejos, y no nos damos cuenta de que nosotros somos y formamos parte de la Unión. Creo firmamento que se tiene que ir a votar para que Europa tenga una posición en el mundo.